Dra. Corcho: Ayyyyy emano bronca boluda, te juro.
Dra. Amor: Si, creo que es la primera vez que te veo enojada. Si viviéramos cerca te llevaría vodka, chocolate, y la saga del padrino. No hay nada mejor que ver hombres matándose como pelotudos. Dra. Corcho: No, porque lo peor es que elegí este momento de mi vida para hacer dieta... lindo momento para dejar de beber y eliminar los chocolates… ¿Sabés que no vi el padrino?
Dra. Corcho: Igual me encantó el combo de emergencia, sos una amiga re copada.
Dra. Amor: Tanto tiro te levanta, jajjaja es genial, es EL COMBO.
Dra. Corcho: Mal, ¡me encantó!
Dra. Amor: Porque seamos sinceras, Hollywood no está de nuestro lado. Dra. Corcho: Hoy salía del cine y mi vieja me dice: esa quiero que veas... una de amor me muestra... y le digo... con LA PEOR voz de enojada: NO, NO ESTOY PARA PELIS DE AMOR Dra. Amor: ajjaja, es que siento que te quieren meter en la cabeza que tenés que ser retorcidamente especial para que un chabón se enamore de una y la trate como la gente
Dra. Corcho: Mal. (Igual, como te conté, según mi hermano para enamorarse de mi hay que estar desquiciado porque soy una desequilibrada) Dra. Amor: jajaj yo también, pero bueno boluda, somos así… Che, tenés talento para escribir, fuera de joda Dra. Corcho: Es mi profesión frustrada. Dra. Amor: Es muy lindo escribir. A mi me gustaba, pero una vez escribí un cuento y me llevaron a la psicopedagoga
Dra. Corcho: ¿Y qué pasó? Dra. Amor: Hasta ahí llegó mi sueño. Era de una madre que maltrataba a una de sus hijas, y la hija se volvía loca y los mataba a todos. O sea, la profesora me puso un 10 pero me llevaron con una psicopedagoga, no sé qué onda. Pero a mí siempre me gustaron todas esas cosas de crímenes, ¿a quién que estudia medicina no le gusta? Dra. Corcho: Me encanta. Y ¿qué te dijo la psicopedagoga?
Dra. Amor: Quiso averiguar si yo vivía una circunstancia parecida en mi casa. Ese día supe que, como vos decís, la palabra normal tampoco es para mí. O sea, querían saber si me fajaban en casa. Dra. Corcho: Claro, claro. ¿Qué edad tenías?
Dra. Amor: 13 o 14…no, no, menos. Igualmente (y esto no fue casualidad) fui conociendo gente que había tenido problemas parecidos. Una amiga fue a dirección por dibujar una araña muerta. Dra. Corcho: Jajajaja. Y bueno, supongo que tienen que prestar atención a esas cosas. Pero no es anormal interesarse por cosas así. Si no, no tendríamos forenses y esas cosas jajaja Dra. Amor: Por eso. Igualmente… mucha psicopedagoga, pero una maestra me dijo que las damas antiguas no eran morochas (yo quería ser dama antigua). El colegio es muy raro. Dra. Corcho: JAJAJAJAJAJAJAJAJAJ. ¡Aguante los traumas de la infancia! ¿Cómo es eso de la dama antigua? Dra. Amor: El trauma de mi vida. Yo siempre quise ser dama antigua, pero las conchudas de la maestras siempre ponían a las mismas. Las rubias de ojos claros, malas. Y yo era la maldita y explotada negra mazamorrera… ¡¡¡ni siquiera me explicaron qué era una mazamorrera!!! Dra. Amor: (Al día de la fecha no lo sé tampoco). Y bueno, un día fui a pedirles que me pusieran, y la maestra me dijo: “Nena, las damas antiguas son rubias porque eran descendientes de europeos. No son morochas. Vos vas a ser la mejor mazamorrera”, Hasta me ofrecieron subir el puesto a “Negra vendedora de empanadas”… y bueno, fui llorando a mi casa, y mi vieja fue al colegio, armó un quilombo, y fui dama antigua.
Dra. Corcho: JAJAJAJAJAJA. Me encantó lo de subir el puesto a negra vendedora de empanadas. Dra. Amor: Es que me picaba el corcho, boluda. Estaba harta de lo mismo. Qué mal la pasé en esa época, ¡por Dios!
Dra. Corcho: A mi siempre me tenían de gordita adorable y era re nena “prefe”, porque aparte era una cosa muy enana al lado del resto. No me quejo, la verdad.
Dra. Amor: ¡Qué suerte!
Dra. Corcho: Pero tengo mis traumas. Como cuando mi papá me partió la bici al medio intentando enseñarme a andar sin rueditas, en mi bici NUEVA. Era azul creo, pero ellos la compraron usada y la pintaron de rosita... era hermosa. Y va mi viejo y para mostrarme se sienta en mi bici nueva y la parte a la mitad. Hoy es el día que me acuerdo de mi bici rosa con una marca enoooorme negra porque la soldaron. Dra. Amor: Pobre jajajaja. Dra. Corcho: Lo que lloré ni te imaginás.
¡Entre futuras colegas nos entendemos! El aplauso fuerte fuerte para la Dra. Amor que fue valiente y nos abrió su corazón hacia los traumas de su infancia.
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