viernes, 13 de enero de 2012

La vida es un tobogán

Bueno, esta noche merece que les hable muchachos. Si, a ustedes, a los pocos lectores que quedaron de este espacio, cuasi abandonado por quien escribe.
Muchos se preguntarán qué diablos pasó que le di despedida al blog. Bueno… no pienso contarles. Tomá, acabo de subir mi popularidad un poco con un secreto y misterio. Prefiero dejar los mitos correr, y que piensen que caí presa o cosas así, ya que la verdad, la historia es medio triste y dramáticamente aburrida, así que lo dejamos en que me engancharon vendiendo drogas en muñecas.
A decir verdad, hace rato que no miro para atrás a ver en dónde los dejé. Supongo que, como siempre, les habré dicho que: o iba a dejar los hombres por un rato para ser mejor conmigo misma, o que estaba ordenada… Como se podrán imaginar, sigo siendo un quilombo perdedor y hermoso. Por ejemplo, en este momento, mientras mis amigas comen un asado en lo de unos muchachos que no conozco, y me mandan fotos de un chico diciendome “tu futuro esposo, es igual al otro pero sin anillo y con moto”, yo me encuentro semi vestida, escuchando temas en karaoke de Broadway o Disney y cantando como Valeria Lynch. La pucha, me sorprende a veces mi estilo de vida.
Si pudiera contarles todo lo que pasó en el último tiempo, revelaría demasiadas cosas que no debo. Voy a limitarme a contarles que el gordi apareció en varias ocasiones, alegando estar “casi soltero” (alguien que me explique qué significa eso), y mi curiosidad me llevó a su Twister (el Word sigue corrigiéndome Twitter, y me divierte que sea Twister). Ustedes saben que dentro de mí hay una enferma mental, y le requete espié el coso ese al pibe y los amigos. Y lo tengo que decir: NO puedo creer que semejante COLA, tenga TANTA caca en la cabeza. Mirando sus comentarios y los de los amigos, descubrí que suelen irse de trabas, que se refieren a sus novias como “las muquis”, y que se cagan de risa de lo cornudas que son e ilusas por no tener Twister.  Pero menos puedo creer que yo haya gastado saliva en un parásito de esa calaña. Pero... esa cola. Qué lindo pibe. Qué débil soy.
¿Ven? No cambié ni un poquito. De hecho engordé más, vivo en un cuarto parecido a lo que quedó de Chernovil, y lo que es peor… me quedé sin fijas (señor lector, todos sabemos que una cosa llevó a la otra). El gordi es un parásito, el casado… es casado. Darth Vader es un recuerdo. El pibe con labio leporino es un perverso. El del colegio que me tiraba los galgos, me hizo una escena alegando algo que yo le dije, que en realidad le dijo una amiga (léase: nos estaba tirando los galgos a ambas). El rubio de Gualeguaychú que me encaraba en el mes de Septiembre, preparando el terreno para Enero, creemos que se unió a una secta y se suicidó. Y todo esto se me nota.-
BASTA, tengo que confesarlo. Acabo de recibir un llamado desde el celular de mi amiga, y me habló una voz de hombre diciendo: “tus amigas dicen que soy tu futuro esposo y me pasaron el teléfono sin avisar… Hola, me llamo Tomás”.
LO BAJO QUE CAÍMOS. Lo estoy considerando eh…


Creo.. que necesito ayuda



Uy. termino de escribir esto y me encuentro una foto del ex, con la mujer a quien me referí como la bigotuda (muy mal de mi parte) embarazada y felices. Me pasa por conchuda.

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