domingo, 13 de febrero de 2011

Creo que debemos revivir esta entrada, que fue borrada por motivos varios. La empresa.

Perdón país, me compré un chupín
Muchachos, quiero que tengan en consideración algo, antes de leer esto. Tengan en cuenta, que ni Viernes ni Sábado salí de mi casa. Después de un arduo año de estudio, entrando en vacaciones, me quedé en mi casa. No salí, ni bebí, no anduve de fija, no me produje, nada. Me quedé en mi casa viendo películas de Harry Potter en el camisón de mi abuela, ¿entienden? A eso se redujo mi vida, a ver un ñoño con anteojos y llegar a la conclusión de que TAL VEZ le daría, mientras me doy vuelta en la cama y me pasa la gran “Janet Jackson” cuando uno de mis pechos trata de escaparse de mi vida, a través del camisón. Ese es mi estado hoy, Domingo, luego de vivir ese momento patético. Y para solucionarlo, para pagarle mi deuda a la sociedad, me fui a comprar un chupín. Sí, leyeron bien, uno de jean. Uno que te apriete bien las carnes, digno de Lía Crucet. Ah. Y antes de que me olvide: mi celular no sonó más de una vez. Lo apagué y prendí 40 veces, para ver si no había un error, si no es que estaba tildado, porque la realidad es que debería haber estado inundada de llamadas, y sólo recibí un mensaje de “Martín Radio”, muchachito X que conocí una noche en un boliche, que me champó unos besitos, y que me manda cada dos meses un sms de momento de desesperación o de convenido, porque sabe que lo hago entrar al bar y beber gratis.
Explicado esto, no me vengan después con quejas de lo que leyeron eh. Ni se les ocurra. Son libres de cerrar ahora, vayan al botón de la esquina, ese de la X, y acaben con esto.
Iba a armarles un informe detallado, muy interesante, sobre historias de chamullos colectiveros, pero creo que esto es algo más urgente, así que los chamullos esperarán.
Vengo a hablarles de eso: los llamados de fin de semana. Esos que uno recibe, o tal vez realiza, en momentos desesperados. Momentos de frío, donde cualquier carne da abrigo. Momentos de soledad, en los que intentamos desesperadamente salvarnos con la voz de un pobre cristiano (o judío, como ustedes quieran, mamá a mí no me deja salir con judíos porque quiere que mis hijos festejen la Navidad, pero eso va a ser motivo de otra entrada)
Si bien, quien escribe, particularmente se caracteriza por el SMS fraca, más que por el llamado, voy a confesar que he hecho unos cuantos llamados conocidos como “manotazo de ahogado”, aunque no muchos. Más son los de “ex enfermita”, pero no quiero que les haga acordar a “La Loca de Mierda” porque para eso, pueden ver sus videos, y entender a lo que me refiero.
Hace poquito, participé de este llamado, que creo que es digno de reproducir:
Yo: ¿Hola?
ÉL: Hola. ¿Qué hacés?
Yo: Ehm… (nombre censurado) estudio.
ÉL: Ah… dejate de joder, no estudies. Ponete linda que te paso a buscar.
Yo: ¿Estás loco? Son las 3 de la mañana. Mis viejos me matan.
ÉL: No me importa, dale, en media hora estoy en tu casa.
Yo: No, posta, estoy estudiando. Andá a buscar a tu novia – (detalles que no voy a explicarles ahora, chicos) -
ÉL: No. Te voy a buscar a vos. Estaba acá, con unos amigos, en una charla de tetas, y me acordé de vos.

¿HACEMOS UN PARATE ACÁ, LECTORES?: UNA CHARLA DE TETAS. SÍ, DIJO UNA CHARLA DE TETAS. ¿Necesito comentar algo más? Sigamos:

Yo: Jaja, dale, dejate de hinchar. Andate a tu casa a dormir, o a buscar a tu novia. Yo, tengo que estudiar.
ÉL: Pero dale, aparte estoy re cerca de tu casa, ponete un jean, una remerita, y listo, todo solucionado, vamos a tomar algo.
Yo: Ni en pedo, estoy en pijama, aparte soy un asco, vengo de trabajar.
ÉL: (con mucha voz de vicio) ¿¿¿Y??? Vos sabés que a mi no me da asco. ¿Qué pijama tenés puesto?
Yo: No me importa… La camiseta de Boca y un joggin. (Cuánto glamour hija de #$#”$#”)
ÉL: Noooo, yo soy de River. Te lo saco de una. Dale boluda, ya me estoy subiendo al auto, no me digas que no, estoy yendo para allá.
Yo: Eh… no sabés donde vivo.
ÉL: Sí que sé, vivís en -------------.
Yo: Le pifiaste feo, no vivo ahí, vivo por San Fernando.
ÉL: Con más razón, estoy super cerca, en 15 estoy ahí.
Yo: Basta, te digo en serio, estoy estudiando, no me pasés a buscar. Estoy siendo clara, ¿no?

La charla duró unos 15 minutos más, algunas cosas son imposibles de reproducir, por el bien de mi familia, pero quedémonos con esto. Ojo, que con 15 minutos más, aflojaba. Pero, ¿ven lo que hace buscar un poco de calor? Ni siquiera voy a comentar en las cosas que dijo él, sólo con el hecho de que yo permita que me digan que me llaman producto de una “charla de tetas” dice mucho.
La verdad, el sábado que pasó, hasta hubiera aceptado este tipo de llamado. O un mensaje de última opción, esos que te llegan a las 6 de la mañana, provenientes de algún chonguito, que se quedó sin opciones y recurrió a vos en el último tramo del pululeo nocturno.
Si seguimos así, la profecía de mis abuelas se va a cumplir. Una dice que con mi carácter no me caso más, la otra básicamente me dijo: “Y… yo perdí las esperanzas de entrar a tu casamiento ya”.
Dadas estas circunstancias, quedarse viendo Harry Potter, creo que es lo más justo, ¿no les parece?
Me acaba de tirar onda el garita de la esquina. A LOS BOOOOOOOOOTES... encima me encontraba en pijama.

También este finde fue digno de gritar a los botes cada 10 minutos. Podría tirar muchas bombas, pero la internét es rápida, la ley también. Quedémonos con la historia del garita.

miércoles, 9 de febrero de 2011



A LOS BOOOOOOOTES, A LOS BOOOOOOOOTES!!!!!!!


Ya les voy a contar, lectores míos, los hechos que dispararon que se hunda el barco. Mientras me siento una Bridget Jones cualquiera, drogada y con las carnes más infladas que nunca. Es difícil llegar a este punto de tu vida. Y es como un tobogán, de esos que no podés parar, y te vas cagando de risa mientras más bajo vas cayendo . Como cuando estás en pedo, y sabés que estás por mandarte una cagada grosa con un flaco copado, y la ves venir, y es como si miraras desde afuera, todo en cámara lenta, y por más que quieras frenarlo, vos estás afuera.. y se te hunde el barco. A LOS BOOOOTES
No me hagan caso, debe ser el SPM hablando.

martes, 1 de febrero de 2011

Momento minita number One!

Cuando te ponés a revisar el facebook de tu ex, y encontras de foto de perfil una foto de él con su actual pasan muchas cosas, en mi caso pasan las siguientes:
1. Notás lo LINDO que está ahora.
2. Notás lo fea que es ella, que la eligió más grande, bigotuda, con carita de mono, y las tetas hechas.
3. Pegás un grito que escuchan desde el otro lado del país, porque el muchacho en cuestión está usando el colgante que VOS le regalaste.
4. No podés creer cómo no te aceptó en el face, ese desgraciado.
5. Considerás llamarlo y pedirle que te regale otra oportunidad.
6. Te sale la conchudita, que dice: já, él de novio con esa fea, pero yo mirá todas las fijitas que tengo. Tengo hasta un jugador de rugby, estoy mejor que él.
7. Recordas las cosas lindas que pasaron con él y te ponés melancólica, al punto de hacer escenas por internet.
8. Considerás que seguro puso esa foto para que vos te enteres y le hagas una escena, y se vuelvan a amar.
9. Paseás por las opciones que la de la foto es la hermana, la tía, la prima, la vecina, la mujer del proctólogo, y que en realidad te sigue amando y se le nota en los ojos.
10. Decidís llamar a alguna de tus fijas para que te haga pasar un buen rato, que te saquen a pasear aunque sea.

Pero... después de ese GRAN momento minita, milagrosamente  (ACLARACIÓN AL LECTOR: no suele pasarme eh, cuando sale la minita, sale la minita, es una parte de mí que detesto pero suele aparecer en momentos del año, y cagarme hasta una simple salida con un flaco, porque no la ves venir, llega, explota cual volcán y te deja a vos limpiando las cenizas) lográs que tus neuronas vuelvan a hacer correctas sinapsis, y procesen bien la información, más allá de esa actriz dramática que tenés adentro. En general, salir a caminar ayuda. SALIR A BEBER NO AYUDA, EMPEORA. Pero bueno, por momentos podés armar bien la información, pensarlo, y llegar a darte cuenta varias cosas que no querías ver.
(Favor de leer una a una las anteriores situaciones, y complementarlas con las de aquí abajo).
1. SIEMPRE dijiste que era feo, hasta el punto de no mostrarle su foto a tus amigas.
2. Ella será feucha, pero vos desde que dejaste de salir con él subiste como 10 kg, y encima probablemente ella no se manda los planteos que te mandás vos. Debe ser MUCHO más normalita que vos.
3. El collar se lo regalaste, es de ÉL. Puede usarlo para limpiar caca si se le da la gana
4. Te aceptó amablemente al face, quiso mantener una amistad, y vos al ver el primer "te amo" de la pareja feliz, lo borraste de bronca, y a la semana lo quisiste volver a agregar. ENFERMA.
5. ¿De qué oportunidad me estás hablando? VOS LO DEJASTE A ÉL. Y EN CUOTAS.
6. Él está felizmente de novio, y vos estás felizmente soltera disfrutándolo. Son formas de vida. Y el rugbier tiene pareja propia, pedazo de inmoral
7. Pasaron cosas lindas, MUY POCAS, y VOS lo dejaste porque a VOS no te cerraba.
8. No te aceptó en facebook, ¿qué le importa que vos te enteres?
9. El pibe posiblemente no se acuerde tu nombre, superalo.
10. No las llames, seguro la cagás con alguna escenita de mina. Tenés que entender que tu cerebro es una pequeña caja de pandora, y más en época de tormenta.

MENOS MAL QUE TENGO UNA PARTE COHERENTE EN MI TODAVÍA, si no, la verdad, es que este blog se quedaría cortísimo.
Mientras seguimos así, asustando flacos, limando amigas... todo sea por mantenernos fiel a lo que somos... UNAS NECESITADAS DE PSICÓLOGO URGENTE.