A vos. Gracias. Vos sabés quién sos y estoy segura que estás leyendo. Gracias por haberme quitado lo único que era mío: mi intimidad y mi privacidad. Mi intimidad es un mundo mío, al cual no podés entrar a menos que yo te invite, y vos decidiste entrar como soldado en la guerra. Entraste y arrancaste el empapelado, ensuciaste mi lugar, mi lugar, era mío. Gracias, porque debido a (andá a saber qué motivos te llevaron a hacerlo), puedo decirte que todo el avance psicológico que hice en 6 años fue tirado a la basura, y no volví a cero... volví a menos 10. Gracias, porque ya no me queda nada que sea mío, que no sea invadido, que me sea propio y que yo controle. Gracias, porque hiciste que no tenga ganas de verte a la cara, ni de cruzarte, y que aunque siempre vaya a quererte, no te voy a perdonar JAMAS esta invasión. Una invasión no solo a mi, sino a quienes quiero. Gracias, porque por tu decisión, me definiste. Me definiste con cosas que no deberías ni imaginar. Y encima, arruinaste un año hermoso, que venía siendo MI año. Opacaste mis logros y las cosas hermosas que me pasaron. Gracias eh.
Este blog se cierra. Es una lástima, era un lugar que me re divertía. Pero la realidad, es que no me quedan ganas de escribir en él. Me siento sucia, invadida, me siento medio ultrajada, y plasmar todo eso en mi blog en el futuro, que era un lugar de comedia entre mucho drama, no me parece justo.
Adiós a las redes sociales, adiós a muchas cosas. Gracias.